Saná está en alto, en unas tierras altas que llevan mucho tiempo sosteniendo a Yemen en lo político. Adén está en el mar, el puerto del sur. En 1990 el Estado metió ambos lugares en un solo país y dejó la capital en las montañas. La guerra ha mostrado que las montañas y la costa no son, por sí solas, una administración.
Los datos del país dan 41.773.878 habitantes y 527.968 kilómetros cuadrados. Arabia Saudí queda al norte, Omán al este. Al oeste la tierra baja hasta el mar Rojo, al sur hasta el golfo de Adén, y más al este hasta el mar Arábigo. El árabe es la lengua oficial. El rial yemení es la moneda, pero ya no es una sola tesorería. Si lees Yemen como una sola mancha en la península arábiga, pierdes la distancia entre Saná y Adén.
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Yemen de un vistazo
Capital
Saná
Superficie
527.968 km²
Población
41,8 millones
Lengua(s) oficial(es)
Árabe
Moneda
Rial yemení
Continente
Asia
Rasgo distintivo
Capital en las tierras altas, tesorería dividida
Saná en las montañas, Adén en el mar
Saná es una ciudad de tierras altas. Durante mucho tiempo su política fue la política de las montañas, de las tribus y de un norte que no se podía gobernar desde el mar. Adén era lo contrario: un puerto, marcado por el periodo británico, luego capital del sur, abierto hacia el mar y lejos de las tierras altas. La carretera entre ambas no es solo una distancia. Baja desde una altura que mantiene unido el país hasta una costa que vive del comercio y del estrecho.
En el estrecho de Bab el-Mandeb el mar Rojo se encuentra con el golfo de Adén. Yemen está en ese paso sin controlarlo solo. Más al este, el Hadramaut es otro país otra vez: uadis, costa, una diáspora al otro lado del océano Índico. Socotra, mar adentro, habla soqotri, una lengua semítica propia, y sigue perteneciendo al Estado yemení. La capital en las montañas sostiene estos bordes solo si la costa ayuda a gobernar. Eso es precisamente lo que ha fallado.
La unidad no cerró la distancia
En 1990 se unieron la República Árabe del Yemen y la República Democrática Popular del Yemen. Saná pasó a ser la capital del Estado conjunto, Adén la ciudad económica del sur. Sobre el papel, la distancia era ya una relación interna. En la práctica, norte y sur siguieron siendo sociedades políticas distintas, con memorias distintas del Estado, del ejército y de la propiedad. Una constitución puede nombrar una capital. No puede obligar a las tierras altas y al puerto a entenderse como la misma oficina.
La guerra ha separado Saná y las tierras altas de Adén y de la costa sur. El movimiento hutí controla la capital constitucional y amplias partes de las montañas. El gobierno reconocido internacionalmente está ligado a Adén y al sur. Las líneas del frente se mueven. Los dos polos de la geografía, no. Si hablas hoy de la capital yemení, tienes que decir qué fuerza está en Saná y cuál reclama el puerto de Adén. La unión de 1990 no ha desaparecido del mapa. Está sin gobierno.
Saná sigue siendo el nombre de la capital. El país se gobierna desde lugares que no se aceptan como la misma oficina.
— TerraTally · Mesa de países
Un rial, dos tesorerías
El rial yemení sigue siendo el nombre del dinero. La tesorería, no. El banco central reconocido trabaja desde Adén, mientras en Saná una administración paralela lleva el mismo nombre de la moneda y no la misma política. Para un comerciante esto no es una frase constitucional. Es el tipo de cambio con el que calcula el pan, el combustible y las remesas. Un Estado que ya no emite su moneda desde un solo lugar ha perdido ya la capital, aunque la constitución siga nombrándola.
Arabia Saudí y Omán siguen siendo los vecinos terrestres, y el mar sigue siendo la otra frontera. Ninguno de esos bordes sustituye el centro que falta. Yemen no es pobre en situación: un estrecho, un puerto, unas tierras altas, una isla con lengua propia. Es pobre en una administración que pudiera sostener esa situación desde una sola oficina. Mientras Saná y Adén lleven dos tesorerías, la unidad es un mapa y no un presupuesto.
Yemen escribió su capital en las tierras altas y no perdió su costa. Lo que perdió es la tesorería única que haría de ambos lugares el mismo Estado. La constitución nombra Saná. Adén tiene un puerto y un banco. Entre medias, la guerra está como geografía.