Malasia es una federación cuyo territorio lo atraviesa el mar de China Meridional. A un lado queda la península malaya; al otro, Sabah y Sarawak en Borneo. El mar entre ellas no es un agujero. Es la ruta por la que el Estado llega a sí mismo.
330 803 kilómetros cuadrados y 35 977 838 personas se reparten entre estas dos masas de tierra. Kuala Lumpur es la capital en la península. Los ministerios trabajan en Putrajaya, un territorio federal propio a su lado. El malayo es la lengua nacional, el ringgit la moneda. Los vecinos terrestres son Tailandia en el norte de la península, Indonesia y Brunéi en Borneo. Desde el Acuerdo de Malasia de 1963, Sabah y Sarawak pertenecen a la federación, y le pertenecen en unas condiciones que el mar no ha borrado.
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Malasia de un vistazo
Capital
Kuala Lumpur
Superficie
330 803 km²
Población
36 millones
Lengua(s) oficial(es)
Malayo
Moneda
Ringgit
Continente
Asia
Hecho distintivo
Federación que cruza el mar de China Meridional
Dos orillas, una federación
La península tiene el estrecho de Malaca al oeste y el mar de China Meridional al este, y termina en Tailandia por el norte. Ese es el centro más antiguo, con los sultanatos cuyos gobernantes aportan el jefe de Estado por rotación. Borneo es la otra costa: Sabah y Sarawak comparten el norte de la isla con Brunéi y con el Kalimantán indonesio al sur. El viaje de Kuala Lumpur a Kuching o a Kota Kinabalu no cruza un país vecino. Cruza el mar del mismo Estado.
La entrada desde la península a Sabah y Sarawak está sujeta a un control que estos Estados llevan ellos mismos. Eso no es una frontera internacional, y no es un trámite. Es lo que queda de las condiciones de 1963: la adhesión no convirtió los dos territorios en suburbios de Kuala Lumpur. Labuan, un territorio federal frente a la costa de Sabah, muestra el otro movimiento. La federación tiene también, del lado de Borneo, un retazo propio que no es ni Sabah ni Sarawak. La federación no es, por tanto, solo dos bloques. Tiene tonos intermedios, y todos están sobre el agua.
La capital no es el despacho
Kuala Lumpur sigue siendo la capital, la ciudad en la que la federación es visible y en la que el parlamento tiene su sitio. El gobierno diario se ha trasladado a Putrajaya, una ciudad planificada en el territorio federal de al lado. Si cuentas Malasia solo a través de la silueta de Kuala Lumpur, cuentas la dirección, no el despacho. Para un Estado que ya va y viene entre dos masas de tierra, eso no es un asunto lateral. Incluso en la península, el nombre y el lugar de trabajo no son lo mismo.
En la península, las sociedades malaya, china e india viven unas junto a otras. En Sabah y Sarawak, los pueblos indígenas no están en casa en esos sultanatos. El jefe de Estado se elige entre los gobernantes malayos hereditarios. Sabah y Sarawak quedan fuera de esa rotación. La federación los sostiene por otros medios: lengua, ley, presupuesto y el mar que los funcionarios cruzan en avión.
El mar entre las dos partes no es un agujero en el mapa. Pertenece al Estado.
- TerraTally · Mesa de países
El malayo sostiene la federación en la lengua
El artículo 152 de la Constitución Federal hace del malayo la lengua nacional. El inglés sigue siendo lengua de trabajo de tribunales, negocios y universidades, sin el mismo lugar constitucional. En la península eso ya es una decisión política. Al otro lado del mar es una abrazadera. Sabah y Sarawak aportan lenguas propias. La federación responde con una lengua oficial que no es la única que se habla y que, aun así, está pensada para ser la compartida. El ringgit hace en la caja lo que el malayo hace en el papel: se sostiene en las dos orillas.
El artículo 3 nombra el islam como religión de la Federación y permite otras religiones. Esa frase de la península tiene que viajar a Estados cuya historia no es la de los sultanatos. Malasia funciona cuando se sostiene en las dos orillas sin negar las diferencias. Si dibujas la federación solo en la península, olvidas Sarawak. Si la dibujas solo como un margen de Borneo, olvidas la capital. Las dos son Malasia, y también lo es el agua de en medio.
Malasia es gobernable porque el mar entre la península y Borneo pertenece al territorio y no al hueco. Kuala Lumpur nombra el lugar. Putrajaya trabaja. Sabah y Sarawak recuerdan que la federación tiene dos orillas.